iKORE: una gama de hornos construida para las cocinas profesionales
2026.09.26
No existe una única manera de trabajar en una cocina profesional. Tampoco debería existir un único horno que dé respuesta a todas ellas.
El ritmo de un restaurante gastronómico tiene poco que ver con el de la cocina de un hotel. Un catering trabaja con volúmenes, tiempos y procesos diferentes a los de un colegio, un hospital o una gran colectividad. Hay cocinas donde cada servicio exige precisión y flexibilidad; otras donde la prioridad es garantizar cientos o miles de elaboraciones con resultados constantes, optimizando tiempos, recursos y procesos.
Durante años, en Fagor Professional hemos crecido junto a todas ellas.
Trabajar mano a mano con chefs y profesionales de diferentes países, sectores y modelos de restauración nos ha permitido comprender algo fundamental: el verdadero rendimiento de un horno profesional no depende únicamente de lo que la tecnología es capaz de hacer, sino de hasta qué punto esa tecnología entiende la realidad de la cocina en la que trabaja.
De esa experiencia nace la filosofía de iKORE.
Una gama para muchas maneras de entender una cocina
iKORE ha sido desarrollada para ofrecer una respuesta diferente a necesidades diferentes.
Porque no necesita lo mismo un restaurante con una producción limitada y un espacio reducido que una cocina central que trabaja diariamente con grandes volúmenes. Tampoco son iguales las necesidades de un chef que busca el máximo control sobre cada elaboración que las de un equipo que necesita estandarizar procesos y garantizar que el resultado se repita servicio tras servicio.
Por eso, iKORE no es simplemente un horno. Es una gama diseñada para que cada profesional pueda encontrar la configuración que mejor encaja con su operativa.
La generación ofrece diferentes tamaños, capacidades y niveles de equipamiento, desde soluciones compactas pensadas para cocinas donde cada centímetro cuenta hasta equipos preparados para asumir producciones mucho mayores.
El objetivo es el mismo en todos ellos: poner la tecnología al servicio del funcionamiento real de la cocina.
Tecnología que empieza escuchando al chef
Detrás de iKORE hay ingeniería, desarrollo tecnológico y conocimiento culinario. Pero, sobre todo, hay observación.
Entender cómo se mueve un equipo durante un servicio. Cómo cambia la producción a lo largo del día. Qué ocurre cuando diferentes elaboraciones tienen que convivir dentro de una misma operativa. Cuánto tiempo se dedica a programar, supervisar, limpiar o repetir procesos. Y qué necesita un profesional para poder concentrarse cada vez más en aquello que realmente aporta valor.
Ese conocimiento se ha trasladado al desarrollo de una generación de hornos que busca precisión y regularidad en los resultados a través del control de variables esenciales durante la cocción.
Tecnologías para gestionar la humedad y la cantidad de oxígeno; Pure Steam, para controlar la calidad del vapor; HA Control, para favorecer una distribución uniforme del calor; o EZ Sensor, para controlar la temperatura en el corazón del alimento, forman parte de una misma filosofía: proporcionar al profesional un mayor control sobre el proceso de cocción.
A ello se suman sistemas automáticos de cocinado, programas y recetas, herramientas de lavado automático y soluciones de conectividad que permiten supervisar y gestionar los equipos también de forma remota.
No se trata de incorporar tecnología porque sí. Se trata de utilizarla para simplificar procesos, reducir tareas repetitivas y ayudar a que la cocina pueda trabajar de una forma más organizada, precisa y eficiente.
Del restaurante a la gran producción
Quizá la mejor manera de entender la amplitud de iKORE sea observar los lugares en los que puede trabajar.
Un restaurante puede necesitar flexibilidad para cambiar rápidamente entre elaboraciones y mantener un control preciso sobre cada cocción.
Un hotel puede enfrentarse, en una misma jornada, al desayuno, el servicio de restaurante, los eventos y el banqueting.
Un catering necesita planificar producciones elevadas, trabajar con antelación y mantener regularidad entre servicios.
En colegios, hospitales y grandes colectividades entran en juego otros factores: grandes volúmenes, seguridad alimentaria, estandarización, organización de procesos y continuidad operativa.
Son realidades diferentes. Y precisamente esa diversidad es la que ha ayudado a construir una gama capaz de adaptarse a ellas.
Porque desarrollar equipamiento profesional no consiste únicamente en aumentar capacidades o añadir prestaciones. Consiste en entender qué necesita cada cocina para funcionar mejor.
Cuando el horno forma parte de un sistema
La optimización de una cocina profesional tampoco termina en la cocción.
Por eso, la propuesta alrededor de iKORE puede integrarse dentro de procesos más amplios, como las soluciones Cook & Chill, combinando cocción y abatimiento para organizar mejor la producción, conservar los alimentos y estructurar los tiempos de trabajo.
La conectividad amplía todavía más esa visión. A través de FagorKonnect, determinados equipos pueden supervisarse y gestionarse a distancia, consultar ciclos y acceder a datos históricos, convirtiendo la información generada por la propia cocina en una herramienta adicional para su gestión.
El horno deja así de entenderse como una máquina aislada para convertirse en una pieza dentro de un ecosistema de trabajo.
Crecer junto a quienes cocinan
La tecnología cambia. Los procesos cambian. También cambian los restaurantes, los hoteles, los caterings y las grandes cocinas.
Pero hay algo que permanece: para diseñar una buena solución profesional primero hay que comprender a quien va a utilizarla.
La colaboración con chefs y profesionales de la gastronomía forma parte de esa manera de desarrollar iKORE. También lo hace el trabajo realizado junto a BCC Innovation, del Basque Culinary Center, donde se han analizado aspectos relacionados con la usabilidad de los hornos y el impacto de sus tecnologías sobre la calidad de los alimentos.
Ingeniería y conocimiento culinario trabajando en una misma dirección.
Porque después de años creciendo junto a cocinas muy diferentes hemos aprendido que no existe el horno perfecto en términos absolutos. Existe el horno adecuado para cada cocina, para cada producción y para cada manera de trabajar.
Y esa es, precisamente, la razón de ser de iKORE.
Una gama construida alrededor de quienes hacen funcionar cada día las cocinas profesionales.